martes, 21 de abril de 2009

Características de los estudiantes triunfadores

1. Son responsables y activos. Los estudiantes triunfadores se involucran en sus estudios, aceptan la responsabilidad de su propia educación y son participantes activos en ella.

Responsabilidad significa control. Es la diferencia entre dirigir y ser conducido. Cada estudiante elige entre realizar su mejor esfuerzo para alcanzar una alta calificación o conformarse con el esfuerzo mínimo que conlleva la condena de la mediocridad. La participación activa mejora las calificaciones sin incrementar necesariamente el tiempo de estudio. Tú puede llegar a la clase y permanecer sentado, desconectado y apático, mostrarte aburrido, juguetón o somnoliento. La alternativa es escuchar activamente, pensar, cuestionar, tomar notas, como persona responsable de tu propia experiencia educativa. Ambas opciones te cuestan la misma cantidad de tiempo. Sin embargo la primera requiere un mayor grado de trabajo adicional fuera de clase para alcanzar el mismo grado de aprendizaje de un estudiante que si participó en clase. La elección es sólo tuya.

2. Tienen bien definidas sus metas educativas. Los estudiantes triunfadores tienen bien definidas sus metas legítimas y están motivados por lo que ellas representan para sus aspiraciones profesionales y sus deseos de triunfo en la vida.

Cada quien debe cuestionarse ¿Qué estoy haciendo aquí?, ¿Qué debo lograr de mi tiempo en esta escuela?, ¿Que conocimientos y habilidades requiero para destacar en mi vida profesional? Pregúntate con mucha frecuencia ¿Cuál es el MEJOR uso de mi tiempo en este momento? La respuesta a este tipo de preguntas son, sin duda, factores clave para triunfar en tus estudios. Si tus objetivos educativos realmente son tuyos, y no de alguien más, te motivarán a una actitud vital positiva. Cuando te sientas sin ganas de estudiar y tentado a adoptar actitudes complacientes para consigo mismo, conviene que recuerdes tus objetivos educativos y tu voluntad de triunfar en la vida, para que no te detenga el auto conformismo. Si tú no te controlas y organizas a ti mismo, nadie más podrá hacerlo. Aprende a ponerle fecha a lo que realmente deseas lograr, es la diferencia clave entre un sueño y una meta.

3. Hacen preguntas. Los estudiantes triunfadores hacen preguntas para lograr la ruta más rápida entre la ignorancia y el conocimiento.

Adicionalmente a obtener el conocimiento deseado, los estudiantes triunfadores prestan atención a su maestro, y su maestro toma atención de ellos. Piensa acerca de ello. Si realmente deseas algo, persíguelo. Obtén la respuesta ahora, o conserva la duda para el día del examen. No hay preguntas tontas, solo silencios tontos. Tuya es la elección.

4. Saben que maestro y estudiante forman un equipo.

Tus maestros quieren exactamente lo mismo que tú, que aprendas el material de sus respectivas clases y obtengas una buena calificación. Tus logros son sus logros, cuando tu destacas haces que ellos tengan un justo orgullo al compartir tus triunfos. Tus maestros no son tus enemigos, comparten los mismos intereses, los mismos objetivos. Son los jugadores más valiosos del mismo equipo. Tu trabajo es trabajar unidos para el éxito mutuo. Nadie quiere ser un perdedor ni formar parte de un equipo de perdedores. Esfuérzate en triunfar y te sonreirá el mundo.

5. No se sientan hasta atrás. Los estudiantes triunfadores minimizan las distracciones de la clase que interfieren con su aprendizaje.

Cuando vas al cine, a un concierto o a un evento deportivo buscas seguramente los mejores lugares. ¿Por qué no hacer lo mismo en algo que finalmente te resultará más valioso en la vida? Los estudiantes que se sientan atrás, generalmente buscan la invisibilidad del anonimato, la oportunidad de desconectarse de la clase y atender a incontables distracciones, perdiendo con ello la oportunidad de un aprendizaje eficiente y efectivo. Si tú no deseas realmente participar en la clase, entonces ¿para que malgastas tu tiempo y el de los demás? Si realmente quieres triunfar, debes esforzarte cada día y cada hora en avanzar hacia la meta. Con tu ACTITUD decides si esa hora de clase la pierdes totalmente o la aprovechas íntegramente.

6. Toman buenos apuntes. Los estudiantes exitosos toman buenas anotaciones de los temas de clase, legibles y organizados, para repasarlas posteriormente.

¿Para que tomar nota de algo que no entiendes? Haz ahora las preguntas que sean necesarias para que tus apuntes sean claros y significativos. Un breve repaso de tus apuntes mientras el material está fresco en tu mente te ayudará a aprender más. Mientras más aprendas ahora, menos tiempo tendrás que dedicar después para obtener el mismo conocimiento.

7. Comprenden que sus acciones afectan el entendimiento. Los estudiantes exitosos conocen que su comportamiento personal afecta sus sentimientos y emociones y estos afectan su aprendizaje.

Si uno actúa de cierta manera que normalmente produce ciertas emociones, empieza a sentir esas emociones. Actúa como si estuvieras aburrido y te sentirás aburrido. Actúa como si estuvieras desinteresado y te volverás desinteresado. La próxima vez que tengas problemas en concentrarte en el salón de clase, actúa como una persona interesada, colócate adelante, siéntate derecho con los pies firmes en el piso, mantén tus ojos en contacto con el maestro, toma notas y haz preguntas. Hazlo y verás que tu no eres el único beneficiado con tus acciones, tus compañeros y tu maestro estarán también más participativos y entusiastas. La clase será más dinámica.

8. Hablan de lo que están aprendiendo. Los estudiantes exitosos conocen que cuando dominan un tema, pueden ponerlo en palabras.

Hablar de un tema de clase con la novia(o novio) o los compañeros de estudio, no sólo sirve para verificar que estás aprendiendo algo, es también una herramienta de aprendizaje comprobada. Transferir ideas en palabras proporciona una trayectoria directa para pasar el conocimiento de la memoria de corto plazo a la memoria de largo plazo. Realmente no conoces bien un material hasta que puedes ponerlo en palabras. Por ello la próxima vez que estudies, no lo calles. Habla de tus notas, problemas, lecturas, etc. con tus compañeros, comparte tus conocimientos con otros, organiza equipos de estudio. Verás que tan efectivo es el aprender hablando, ya que al tratar de explicar tus ideas necesariamente comprenderás mejor los temas.

9. No esperan hasta el final para estudiar. Los estudiantes exitosos saben que períodos divididos de estudio son más efectivos que sesiones de estudio maratónicas.

Si hay algo en que todos los especialistas en educación concuerdan, es que el estudio bien distribuido es mejor que el estudio concentrado de última hora. Tú aprendes más, recuerdas más y obtienes una mejor calificación estudiando cuatro sesiones diarias de una hora para el examen del viernes, que estudiando cuatro horas corridas el jueves por la noche (o viernes en la madrugada). Los esfuerzos preparatorios cortos, concentrados, son más efectivos que los maratones de último momento. Sin embargo muchos estudiantes fallan en aprender esta lección y cometen el mismo error una y otra vez, hasta que se convierte en un mal hábito de estudio.

10. Manejan bien su tiempo. Los estudiantes exitosos no dan largas a sus obligaciones. Ellos han aprendido que tener control de su tiempo es tener control de su vida, y han elegido conscientemente administrar bien su tiempo.

Una verdad elemental es que te decides a controlar tu tiempo o éste te controlará a ti. Pero es tú elección, tú debes elegir entre guiar o ser guiado, establecer tus propios caminos o seguir el de otros. La falla en controlar su tiempo es quizá el problema número uno de los estudiantes. Finalmente es el que causa que muchos estudiantes dejen de serlo y pasen a la estadística de fracasados. Los perezosos son buenos para fabricar excusas, para convencerse a sí mismos de dar largas a los estudios, de diferir los compromisos académicos, de dar dilación a las obligaciones. Si tienes una obligación que cumplir, no la dejes para mañana, olvídate de evasivas y realízala. Recuerda que tu FUTURO no es casual sino causal, que depende de tus acciones del PRESENTE. ¡Decídete a triunfar!

















Responsabilidades del estudiante
Yo tengo la responsabilidad de acudir a cada clase preparado para escuchar, participar y aprender.
Yo tengo la responsabilidad de leer las notas del curso cuidadosamente, anotar las ideas importantes y formular los conceptos en mis propias palabras.
Yo tengo la responsabilidad de realizar los ejercicios prácticos que se me asignan en clase.
Yo tengo la responsabilidad de consultar con otros estudiantes y el maestro siempre que requiera de ayuda extra.
Yo tengo la responsabilidad de entender que el profesor no es el principal responsable de mi aprendizaje, sino que es mi trabajo estudiar para aprender.
Yo tengo la responsabilidad de conservar la mente abierta y tratar de entender lo que el maestro me intenta comunicar.


Yo tengo la responsabilidad de hacer todas las tareas que me son asignadas con la atención y dedicación que merecen.

Yo tengo la responsabilidad de ver en mi maestro como el principal aliado en mi educación.

Yo tengo la responsabilidad de actuar como un adulto consciente y competente.

Yo tengo la responsabilidad de procurar integrar los conceptos que me enseñan con los de los otros cursos y otras áreas de mi vida.

Yo tengo la responsabilidad de ser cortés y abierto con mi maestro y mis compañeros.

Yo tengo la responsabilidad de entender que no soy el único estudiante en mi clase, y que si falto o me retraso, ello no puede frenar el avance de todo el grupo.

Yo tengo la responsabilidad de aceptar que mi trabajo será evaluado en los términos de las habilidades que todo estudiante del curso debe dominar.

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